A door stood open in heaven
A voice like a trumpet said, “Come up here”
And I saw a throne in heaven
With Someone seated in glory
Thunder and lightning crowned the throne
A rainbow shining like emerald glow
Twenty-four elders cast their crowns
Before the One who sits enthroned
Holy, holy, holy is the Lord God Almighty,
who was, and is, and is to come!
Holy, holy, holy is the Lord God Almighty,
who was, and is, and is to come!
Seven lamps burned before the throne
Voices echo like rushing winds
Four living creatures, day and night
Lift unending praise that never ends
He holds the scroll, He holds the stars
All creation bows before His name
From every tribe, from every tongue
They worship Him who overcame
Holy, holy, holy is the Lord God Almighty,
who was, and is, and is to come!
Holy, holy, holy is the Lord God Almighty,
who was, and is, and is to come!
You are worthy, our Lord and God,
to receive glory and honor and power
For You created all things,
and by Your will they were created and have their being
He sits on the throne
Forever enthroned
The crowns fall down
And all cry out…
Holy… holy… holy…
Una puerta se abrió en el cielo
una voz como de trompeta dijo: “Sube aquí”
y vi un trono en el cielo
con Alguien sentado en gloria
Truenos y relámpagos coronaban el trono
un arcoíris brillaba como esmeralda
veinticuatro ancianos arrojaban sus coronas
delante del que está sentado en el trono
Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso
el que es, el que era y el que ha de venir
Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso
el que es, el que era y el que ha de venir
Siete lámparas ardían delante del trono
voces como viento poderoso resonaban
cuatro seres vivientes día y noche
levantan una alabanza sin fin
Él sostiene el rollo, Él sostiene las estrellas
toda la creación se inclina ante Su nombre
de toda tribu y lengua
le adoran a Él, el que venció
Tú eres digno, Señor nuestro Dios
de recibir gloria, honor y poder
porque Tú creaste todas las cosas
y por Tu voluntad existen y fueron creadas
Él está sentado en el trono
para siempre entronizado
las coronas caen al suelo
y todos claman…
Santo… santo… santo…
El centro es claramente la teología del trono, uno de los temas más profundos del Apocalipsis.
El inicio con la puerta abierta introduce la idea de revelación. No es acceso humano por mérito, sino invitación divina. “Sube aquí” marca el paso de lo terrenal a lo celestial, un cambio de perspectiva total.
El trono es el eje absoluto de la escena. Todo gira alrededor de Él, no hay elementos independientes. En la teología apocalíptica, esto expresa soberanía absoluta: nada ocurre fuera del gobierno divino.
Los truenos, relámpagos y el arcoíris combinan juicio y pacto. El mismo Dios que juzga es el que sostiene la promesa. No hay contradicción entre justicia y misericordia, sino coexistencia perfecta.
Los veinticuatro ancianos representan la plenitud del pueblo de Dios en adoración. El gesto de arrojar coronas es clave: toda autoridad derivada vuelve a su fuente original.
El “Santo, santo, santo” conecta directamente con Isaías 6 y refuerza la idea de santidad absoluta e inaccesible sin adoración.
Los seres vivientes simbolizan la creación misma adorando continuamente. No hay pausa ni interrupción, lo que sugiere que la adoración no es un acto, sino un estado.
La introducción del rollo y las naciones amplía la escena hacia la historia redentora completa. Cristo aparece como el que tiene autoridad sobre toda la narrativa.
El momento de “Tú eres digno” introduce la razón central de la adoración: creación. Dios no solo es rey por poder, sino por origen de todo lo existente.
El cierre con las coronas cayendo refuerza la idea de rendición total. No es pérdida, sino reconocimiento de la fuente de toda gloria.
En conjunto, la canción no solo describe el cielo, sino que intenta reproducir su estructura: todo apunta a Dios, todo se ordena en torno a Él, y todo regresa a Él en forma de adoración continua.